Bajo el lema "Todos contra el racismo" y convocados por partidos políticos, sindicatos y asociaciones pro-derechos humanos y de ayuda a los inmigrantes, cientos de personas de etnias y nacionalidades diversas se concentraron en la madrileña Puerta del Sol.
El origen de la convocatoria proviene del ataque de apariencia racista cometido por un joven español la semana pasada en un tren contra una adolescente de nacionalidad ecuatoriana.
Los manifestantes, en varias intervenciones durante la concentración, pidieron el endurecimiento de la legislación española contra crímenes de corte racista.
El embajador de Ecuador en España, Nicolás Issa Obando, y el líder del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, se sumaron a la concentración, que mostraba pancartas con lemas como "¡No a las agresiones racistas!" o "Pedimos justicia y respeto". Los manifestantes hicieron público un comunicado solicitándole a la sociedad tomar medidas eficaces y evitar este tipo de casos.