La concentración de dióxido de carbono (CO2), uno de los gases culpables del efecto invernadero, en la atmósfera terrestre alcanzó en el año 2006 un nivel jamás registrado anteriormente, según informó la Organización Meteorológica Mundial.
El nivel en 2006 de CO2 fue de 381,2 partes por millón, lo que supone un 0,53% más que en 2005.