Entre 10,000 y 15,000 personas se congregaron ayer nuevamente frente a la sede del Parlamento, después de que el sábado en la noche un grupo de unas 50 personas amenazara y destrozara con palos parte del equipo de los manifestantes, que exigen la dimisión del presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili.
La ex presidenta del Parlamento georgiano y actual líder de la oposición, Ninó Burdzhanadze declaró que el ataque, del que culpa a las autoridades, es una muestra del miedo que tiene el Presidente.