EN LA BÚSQUEDA de que todos los panameños tengan acceso por igual a los lugares públicos, la Presidencia de la República promueve, con fondos del Fondo de Inversión Social (FIS), adecuaciones a las infraestructuras gubernamentales como aeropuertos, hospitales, ministerios y otras del interior del país y la capital.
El proyecto consiste, según explicó Manuel Campos Labrador, director de la Secretaría Nacional para la Integración Social de las Personas con Discapacidad (SENADIS), en la construcción de rampas y adecuación de baños.
El objetivo es que la población con discapacidad o con movilidad reducida, pueda acceder a los servicios públicos y de salud en igualdad a todos los panameños.
El proyecto inició con un fondo de 333 mil balboas, y aunque no cubre todo el país, Campos Labrador enfatizó que es una muestra del compromiso del gobierno.
Dijo que invitaron a la empresa privada, sobre todo al comercio, a que se uniera a este proyecto de accesibilidad para todos, el cual también beneficiará a otros sectores como los adultos mayores, a quienes muchas veces se les dificulta utilizar escaleras y también a las mujeres embarazadas.
Campos Labrador explicó que el Ministerio de Obras Públicas lidera la Comisión Nacional de Accesibilidad Universal del Consejo Nacional Consultivo para la Integración Social de las Personas con Discapacidad.
En este consejo participan representantes de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC) y la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), y otros actores relacionados con todo lo referente al diseño de infraestructuras en el país.
Lo más importante, señaló Campos Labrador, es la concienciación de la población en general, incluyendo a los medios de comunicación social para lograr un país accesible para todos.
Recientemente se observa que en la Presidencia de la República se han construido rampas de madera y barandales que facilitan el acceso al lugar.
Igualmente en los elevadores de algunos ministerios y hospitales, los números que indican los pisos están en Sistema Braille, para facilidad de los no videntes.
Cabe recordar que en el artículo 19 de las reformas constitucionales, aprobadas el pasado año, se incluyó que no debe haber discriminación por razón de discapacidad.
Panamá es signataria de la Declaración de Salamanca, firmada en 1994, en la cual las naciones firmantes se comprometen a brindar más atención a los discapacitados iniciando por la educación inclusiva, proyecto que desarrolla el Ministerio de Educación.
En este año escolar, estudiantes con problemas audiovisuales ingresarán a las aulas regulares, y no a los salones especiales del Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE).
Las ultimas estadísticas revelan que en el país existen 250,000 personas discapacitadas, las cuales no tienen facilidades para movilizarse, a excepción de algunos lugares públicos.
Las autoridades establecieron la adaptación de estacionamientos especiales para personas discapacitadas, pero éstos no son respetados por el resto de los conductores, que tampoco son sancionados a pesar de las disposiciones legales.
65 escuelas de todo el país están siendo adecuadas para recibir a 3,000 estudiantes discapacitados que a partir del próximo año lectivo participarán en la educación inclusiva.
La Presidencia de la República es uno de los pocos lugares públicos que tiene rampas y barandales para discapacitados.
Concienciar a la población para un país más accesible
Los accesos son necesarios, pero la actitud de la población es fundamental.