La Justicia argentina condenó a 23 años de prisión a un excapitán del Ejército por violaciones a los derechos humanos cometidas durante la última dictadura en el país (1976-1983).
El exagente del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército Argentino, Héctor Vergez, fue hallado culpable por el secuestro y tortura seguida de muerte del abogado Julio Gallego Soto, del entonces funcionario del Ministerio de Economía, Julio Casariego de Bell, y del responsable de inteligencia del Ejército Revolucionario del Pueblo, Javier Coccoz.
Tras escuchar el alegato de la fiscalía, que solicitó 30 años de prisión para el exmilitar, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º5 de Buenos Aires lo condenó a 23 años de cárcel por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada y tormentos agravados, cometidos en el Primer Cuerpo del Ejército Argentino.