Carlos Castaño y Salvatore Mancuso, máximos jefes de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha), fueron condenados en ausencia ayer a 40 años de cárcel por la masacre de 15 campesinos en 1997, informaron fuentes judiciales.
Según se indicó, un juez colombiano encontró responsables a Castaño, jefe político de las AUC, y Mancuso, jefe militar, de la muerte de los humildes labriegos en octubre de 1997, ocurrida en la vereda de El Aro, en el municipio de Ituango, en el departamento de Antioquia.
De acuerdo con fuentes de la investigación, un comando armado de 150 hombres de las AUC incursionó en esa ocasión en la remota población y dio muerte a 15 personas.
También amenazaron de muerte a decenas de personas.