Un tribunal condenó ayer a prisión perpetua a un policía retirado que mató a sangre fría a tres jóvenes durante las revueltas populares que conmocionaron a Argentina en diciembre de 2001, en un caso que se conoce con el nombre de "La Masacre de Floresta".
Juan Velaztiqui, suboficial retirado de la Policía Federal, fue hallado culpable de cometer el delito de "homicidio calificado con alevosía", por haber disparado contra tres jóvenes que miraban por televisión hechos que ocurrían frente a la Casa de Gobierno.