El primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, reclamó una acción inmediata para llevar ante la Justicia a los autores del brutal asesinato a ladrillazos de una joven ante la pasividad de la Policía en Lahore (este).
El asesinato ocurrió en las inmediaciones del Alto Tribunal de Lahore, en la provincia oriental de Punjab, donde la víctima se dirigía para asistir a una vista, cuando un grupo de familiares se le acercaron y empezaron a lanzarle ladrillos.
De acuerdo con la versión oficial, la mujer, embarazada de tres meses en el momento de su muerte, se había casado con el hombre que amaba sin el consentimiento de sus padres, por lo que con su decisión había atentado contra el honor familiar.