Una corte del Vaticano declaró ayer que no tenía jurisdicción para juzgar o condenar a dos periodistas por publicar información confidencial, lo que finaliza un juicio de ocho meses que se ganó el desdén de los defensores de la libertad de prensa.
La corte condenó a un monseñor de la Santa Sede y una experta en relaciones públicas por haber filtrado los documentos a los periodistas, pero los absolvió de asociación ilícita.
El veredicto fue un bochorno para los fiscales, que habían acusado a los periodistas de asociarse ilegalmente para presionar a los otros tres acusados.
El presidente del panel de cuatro jueces, Giuseppe Dalla Torre, dijo que el Vaticano no tenía jurisdicción sobre los periodistas italianos y no había pruebas suficientes.
Los periodistas italianos Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi, escribieron un libro el año pasado en base a las recomendaciones de la comisión y destaparon un enjambre de codicia y corrupción.
Dato
Hablando en nombre del papa Francisco, Dalla Torre dijo en la presentación de la sentencia que la libertad de prensa está consagrada en el código legal del Vaticano y que la libertad de pensamiento estaba “garantizada por la ley divina”.