Una corte egipcia condenó a tres años de cárcel al derrocado expresidente Hosni Mubarak, por cargos de malversación.
Mubarak, quien está preso en un hospital militar, también está siendo juzgado por la muerte de cientos de manifestantes durante la insurrección popular de 2011 que puso fin a su régimen de 30 años.
Los dos hijos de Mubarak, su heredero político Gamal y el acaudalado empresario Alaa, también fueron condenados por corrupción y sentenciados a cuatro años en prisión.
Los tres fueron hallados culpables de malversar millones de dólares en fondos estatales.
Los fondos estaban destinados a la renovación y mantenimiento de los palacios presidenciales, pero la familia los usó para renovar sus residencias particulares.