Un tribunal iraquí condenó a muerte en rebeldía al vicepresidente suní Tareq al Hashemi, tras hallarlo culpable de delitos de terrorismo, mientras una ola de atentados en distintos puntos de Irak causó más de 70 muertos y cerca de 300 heridos.
Al Hashemi, que está refugiado en Turquía, y su cuñado, Ahmed al Qatan, fueron declarados culpables de la muerte de la abogada Suhad al Obeidi, y de un oficial de la Policía y su esposa, según informó la televisión oficial Al Iraqiya.
El juicio contra el vicepresidente suní se reanudó en el Tribunal Supremo Penal de Irak después de que se produjera un cambio de jueces en el proceso, cuya sentencia es apelable en los 30 días siguientes al dictamen de la corte.
Al Hashemi siempre ha negado las acusaciones en su contra y ha insistido en que los testimonios obtenidos de sus escoltas por las autoridades de Bagdad fueron conseguidos por la fuerza.
Este caso se remonta al pasado 19 de diciembre, cuando las autoridades iraquíes emitieron una orden de arresto contra el vicepresidente y varios de sus escoltas por delitos de terrorismo, lo que desencadenó una crisis política en el país y tensiones religiosas.
El bloque político de Al Hashemi, Al Iraqiya, llegó a boicotear temporalmente las reuniones del Gobierno -encabezado por el chií Nuri al Maliki- y del Parlamento en señal de protesta por esa decisión.
El vicepresidente huyó entonces al Kurdistán iraquí, donde encontró la protección del presidente de esa región autónoma, Masud Barzani, para el pasado mes de abril viajar a Catar y días después a Turquía.
El juicio contra Al Hashemi comenzó el pasado 3 de mayo en medio de un amplio dispositivo de seguridad, y cinco días después la Interpol (policía internacional) dictó una orden para su detención. El fallo coincide con una cadena de ataques en distintas provincias del país, en los que han muerto 78 personas.