El ex presidente costarricense Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002) fue condenado ayer a cinco años de prisión por el delito de corrupción agravada en la licitación pública para telefonía celular, otorgada a la firma Alcatel durante su mandato.
Rodríguez, ex secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), se convirtió así en el segundo ex mandatario costarricense condenado por un caso de corrupción, luego de que Rafael Ángel Calderón (1990-1994) recibiera una sentencia de cinco años de prisión en el 2009.
El Tribunal de Juicio de Hacienda, en el Segundo Circuito Judicial de San José, absolvió a Rodríguez de otros cuatro delitos por presunto enriquecimiento ilícito, que también le imputó la Fiscalía y por los que había pedido siete años de prisión para el ex gobernante.
Rodríguez quedó además inhabilitado para ejercer cualquier puesto en la función pública por un período de 12 años, de acuerdo con la sentencia.
El ex jefe de Estado, ha insistido siempre en su inocencia y denunciado que el caso en su contra ha sido un “circo político” y mediático.
El ex presidente se vio incriminado en el caso luego de que uno de sus asesores de confianza, José Antonio Lobo, afirmara que lo instigó para que aceptara una comisión de Alcatel de dos millones de dólares para asegurar la licitación, de la cual el ex mandatario pidió recibir el 60%.
El monto de la licitación del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), monopolio de las telecomunicaciones en la época, adjudicada a Alcatel fue de $149 millones para la instalación de 400 mil líneas de telefonía celular en 2001.
La acusación de la Fiscalía involucró además a otros ocho imputados, entre funcionarios públicos, asesores, abogados y el entonces representante de Alcatel en Costa Rica, Edgar Valverde, quienes se vieron involucrados con sobornos girados por la empresa francesa por un total de $14 millones .
Todos ellos recibieron penas diversas entre cinco y 20 años de prisión.
Apelación.
El ex presidente de Costa Rica Miguel Ángel Rodríguez anunció que apelará la sentencia que lo condenó a cinco años de prisión por el delito de corrupción agravada en una licitación de telefonía celular adjudicada a la firma francesa Alcatel en 2001, durante su mandato.
“El proceso se termina cuando se termina; esto no ha terminado. Tiene que seguir adelante el proceso? seguirá adelante. Apelaremos? ¡apelaremos! iremos a casación”, manifestó Rodríguez en una breve declaración a los periodistas.