Investigadores estadounidenses reconstruyeron las temperaturas atmosféricas y marinas de los últimos 1,500 años y descubrieron "una conexión dinámica" entre los patrones de cambios de temperatura y fenómenos naturales como El Niño.
Esa relación podría ser importante para evaluar los efectos regionales de futuros cambios climáticos. "Estudiar el pasado nos puede ayudar en nuestra comprensión de lo que se nos presenta para el futuro", señaló Michael Mann, profesor de meteorología de esa universidad.
El equipo analizó muestras en anillos de árboles, núcleos de hielo, corales y sedimentos para reconstruir las temperaturas atmosféricas y marinas durante los últimos 1.500 años.