La OTAN confirmó que las fuerzas del Consejo Nacional de Transición controlan ya la mayor parte de las ciudades libias de Sirte y Bani Walid, últimos focos de resistencia gadafista, y que el fin de su operación en Libia está "cerca".
Según el portavoz de la misión, Roland Lavoie, la Alianza considera que a pesar de la "lucha a pequeña escala", las fuerzas pro-Gadafi ya no suponen una amenaza generalizada para la población.
Lavoie indicó en una rueda de prensa que se mantienen "pequeños focos" de resistencia, pero subrayó que los gadafistas ya no están en disposición de coordinar acciones ofensivas.
Tras la caída de Bani Walid, Sirte es el último bastión de las fuerzas del antiguo régimen, aunque sólo mantienen el control de áreas muy concretas.
"La situación en Sirte es de lucha armada urbana limitada a unos pocos edificios", explicó el portavoz, que insistió en que los combates se limitan a un "área muy muy pequeña".