Una terapia genética contra un tipo de ceguera hereditaria es segura y efectiva y no produce reacciones inmunológicas, reveló un estudio.
El tratamiento, que ya había mejorado la visión en niños y adultos jóvenes, ha superado un nuevo obstáculo al demostrarse que la segunda inyección de genes en animales produce resultados similares sin interferencia. Según científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania y del Hospital Pediátrico de Filadelfia, los pacientes de amaurosis congénita sometidos a esta terapia genética en un ojo pueden experimentar resultados similares cuando se aplica en el otro.