Las autoridades danesas confirmaron la venta de 20 toneladas de huevos contaminados con fipronil, un insecticida tóxico prohibido en la cadena alimentaria europea, relacionada con el caso que comenzó en Bélgica y Holanda y que se ha extendido a una docena de países.
Los huevos, procedentes de Holanda y comprados a un distribuidor belga, fueron adquiridos por la firma Danæg Products, que los vendió sobre todo a cantinas y servicio de catering, informó en un comunicado la Dirección General de Alimentación danesa.
"Las pruebas analizadas en Holanda muestran trazos de fipronil en los huevos, aunque no a niveles dañinos. Pero como el contenido es ilegal, Danæg Products deberá reclamar los huevos a sus clientes.
Dos administradores de la empresa Chickfriend, la compañía holandesa sospechosa de haber usado el producto, fueron detenidos en Holanda dentro de la investigación judicial abierta en este país y en Bélgica. El escándalo se desató cuando Holanda advirtió de que había encontrado fipronil en varias partidas de huevos, aunque Bélgica había detectado la presencia de esta sustancia tóxica el 20 de julio.