El Papa denunció que el conflicto armado en Colombia está fomentado una cultura de la muerte y violencia en lugar de una cultura de la vida y la solidaridad.
Esos conflictos, precisó el Pontífice, generan pobreza, inseguridad y merma las capacidades de desarrollo integral.
Juan Pablo II, pidió rechazar "cualquier tipo de violencia" y propiciar nuevas formas de convivencia basadas en la justicia, la reconciliación y el perdón.
El Pontífice animó a la Iglesia colombiana a promover la reconciliación que se deriva de la evangelización, "en la convicción de que iluminará a los cristianos y servirá para atajar los duros y graves males que actualmente padecen los colombianos".
El Obispo de Roma hizo estas manifestaciones en el discurso que dirigió a un grupo de obispos colombianos que se encuentra en el Vaticano en visita "ad limina", que deben realizar al Papa todos los prelados del mundo cada cinco años.
Ante los obispos de las Provincias de Medellín, Barranquilla, Cali, Cartagena, Manizales, Popayán y Santa Fe de Antioquia, Juan Pablo II subrayó que desde hace años los conflictos internos en Colombia han causado "muchas víctimas inocentes y muchos dolores a las familias y a la sociedad".