Las relaciones diplomáticas entre Argentina y Estados Unidos se deterioraron con expresiones de agravio ayer, luego que Washington dijo que Buenos Aires era muy indulgente con Cuba, de gobierno comunista.
Roger Noriega, subsecretario norteamericano de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, declaró el martes a periodistas estar “decepcionado” porque funcionarios argentinos no visitaron a cubanos disidentes, en una referencia al reciente viaje a la isla del canciller Rafael Bielsa.
Argentina, que el año pasado restableció plenas relaciones diplomáticas con Cuba con la nueva conducción del presidente Néstor Kirchner, de tendencia izquierdista, respondió ayer.
Kirchner cosechó pocas amistades en Washington con sus críticas al Fondo Monetario Internacional, al que culpó del colapso económico argentino del 2002 y por su dura posición en relación con los acreedores, que poseen 88,000 millones de dólares en bonos impagos.
Kirchner aseguró ayer que “a la Argentina no la cita nadie y menos para retarla”, en alusión a su encuentro con su colega estadounidense y luego de críticas de un funcionario del Departamento de Estado a la política exterior de su gobierno.
“Terminemos de ser alfombra. Podemos aceptar o concertar reuniones, pero a nosotros no nos cita nadie y para retarnos menos, porque somos un país con dignidad”, afirmó Kirchner.
El gobierno argentino advirtió ayer que “ya no existen relaciones carnales ni alineamiento automático” con los Estados Unidos, luego de públicas críticas del alto funcionario estadounidense.
Ese tipo de estrecha relación con Washington fue establecida por el ex presidente Carlos Menem. La frase “relaciones carnales’’, para caracterizar esos vínculos, la acuñó el difunto canciller Guido Di Tella.
El Consejo Académico acordó también que se les aumente la cantidad de horas a los profesores que ocupan cargos directivos en la universidad. Si antes daban tres, ahora serán seis.
Por otro lado, el grueso de los trabajadores administrativos eventuales cuyos contratos vencían el 31 de diciembre de 2003, no se les renovaron.
De Bello informó que todos los usuarios de locales que ocupen un espacio físico dentro de la universidad deberán pagar un canon de arrendamiento, al igual que el consumo de energía eléctrica y todos los servicios que se utilicen dentro de la universidad.
El posible aumento de la matrícula para estudiantes que cursaron una carrera en la Universidad de Panamá y que quieran estudiar otra, no fue discutido y será atendido en las próximas reuniones del Consejo, al igual que algunos cambios en materia académica.