El Congreso de Estados Unidos otorgó ayer, durante una emotiva ceremonia, la máxima condecoración civil de este órgano legislativo al ex presidente Ronald Reagan y a su esposa Nancy, por su servicio a la nación.
El presidente George W. Bush, acompañado de líderes de ambas cámaras legislativas, hizo entrega de la Medalla de Oro del Congreso a la ex primera dama, quien fue ampliamente elogiada por su campaña nacional de "Dile no a las drogas".
"Señora Reagan, estamos contentos con su presencia aquí. Usted es una parte muy importante del legado de Reagan", dijo el presidente de la Cámara de Representantes, Dennis Hastert, y agregó que "nos sirve de inspiración por su amorosa devoción a su esposo".
El ex presidente de 91 años, aquejado por la enfermedad de Alzheimer, no estuvo presente ya que ha suspendido sus apariciones en público, pero fue recordado como un "héroe" y como un icono del Partido Republicano.
Uno tras otro, los legisladores elogiaron la política conservadora de Ronald Reagan, que transformaron el panorama político y social de EU durante los años 80..
Aunque el escándalo Iran-Contra deslució sus ocho años de presidencia (1981-1989), Reagan mantuvo hasta el último día de su gestión uno de los índices de aprobación más elevados que haya obtenido cualquier mandatario estadounidense.