El diputado Roberto Jefferson, quien puede perder su mandato, criticó intensamente al gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, al que calificó como "el más corrupto"" de la historia democrática iniciada en 1985.
Además, Jefferson dijo que el gobierno había logrado desviar la atención de las denuncias de corruptelas, sacándolas del palacio de gobierno, para centrarlas en el Congreso. El diputado indicó que salía del Congreso con "la cabeza erguida"".