El Congreso de Ecuador discutirá a partir de hoy una reforma a la ley de penas presionado por la rebelión de unos 10, 000 presos, que ayer cumplieron una semana exigiendo una rebaja en las condenas, para lo cual han apelado a medidas extremas como la crucifixión.
Los reclusos, que apaciguaron sus acciones el fin de semana, retomaron ayer las medidas de presión impidiendo el ingreso de los funcionarios en seis de las 18 cárceles que participan en el movimiento.