El Congreso de Estados Unidos envió al presidente George W. Bush la llamada "ley del muro" que autoriza la construcción de una doble muralla en la frontera con México, como parte de un plan para reforzar la seguridad en la zona.
"Esta legislación es un componente clave para la seguridad de Estados Unidos y atajar el flujo de la inmigración ilegal.
El pueblo estadounidense exige una frontera segura y este Congreso republicano ha respondido" a esa demanda, indicaron en un comunicado conjunto los principales líderes republicanos del Congreso.
El presidente de la Cámara de Representantes y el líder de la mayoría republicana en el Senado, Dennis Hastert y Bill Frist, respectivamente, explicaron que la ley aumenta las barreras físicas y la infraestructura fronteriza, y provee tecnología de punta para reforzar la vigilancia en la zona.
"Esperamos que el presidente firme esta legislación", agregaron en el comunicado.
Según fuentes legislativas, el presidente Bush tiene un plazo de diez días laborables para firmar la legislación.
La Casa Blanca aún no han indicado cuándo Bush la firmará, pero fuentes allegadas indicaron que podría hacerlo esta misma semana.
La semana pasada, el diario "The Washington Times" dijo que, pese a las presiones de la Casa Blanca, los republicanos aún no enviaban la legislación al despacho presidencial porque preferían esperar hasta poco antes de las elecciones para un mayor golpe publicitario.
La oposición demócrata favorece un plan de reforma migratoria integral que incluye un programa de trabajadores huéspedes y una vía para la legalización de buena parte de los doce millones de inmigrantes indocumentados que se calcula viven en Estados Unidos.
Hastert y Frist señalaron que el plan demócrata -que cuenta con el aval de la Casa Blanca- sería un "fracaso", permitiría la entrada a Estados Unidos de "criminales peligrosos" y supondría un revés para la seguridad nacional.
México prepara un proyecto de resolución sobre migración que, entre otras cosas, critica la propuesta de Estados Unidos de construir un muro en su frontera sur, informó el presidente del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Luis Alfonso de Alba.
"Desde el punto de vista estrictamente de derechos humanos, (el muro) representa una violación"", dijo De Alba, quien también es jefe de la delegación mexicana ante el Consejo.
El diplomático explicó que si bien no se puede interferir en la soberanía de los países, México busca "primero, reivindicar el derecho a la libre circulación de las personas y en segundo lugar, poner énfasis en los peligros que se derivan del muro para los migrantes, porque tienen que cruzar por zonas mucho más inhóspitas del desierto".
El Congreso estadounidense aprobó hace unas semanas una reforma migratoria que considera la construcción de una barrera de 1, 125 kilómetros a lo largo de su frontera de 3, 000 kilómetros con México, lo cual ha sido duramente criticado por el gobierno del presidente mexicano Vicente Fox y por el mandatario electo Felipe Calderón.
La ley será firmada el jueves.
Congreso envía a Bush la "ley del muro"
Vicente Fox intentó desde que comenzó su gobierno en 2000 conseguir un acuerdo migratorio con Estados Unidos.