El Congreso elegido el 30 de junio comenzó a sesionar ayer para conformar sus directivas y encaminar su labor a la elección del presidente de la república en las próximas horas.
Una imagen colorida dieron las nuevas bancadas de legisladores, particularmente la del izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS), que en una gran parte está conformado por indígenas y campesinos cultivadores de hoja de coca, base de la cocaína.
El líder de ese partido Evo Morales, segundo en los comicios generales, disputará mañana la elección presidencial en el Congreso con Gonzalo Sánchez de Lozada del centrista Movimiento Nacionalista Revolucionaria (MNR), quien ganó el 30 de junio, pero no por mayoría absoluta.
Sánchez de Lozada, quien ya gobernó entre 1993 y 1997, se perfila como el futuro presidente, pues cuenta con el apoyo de una coalición del que forma parte el socialdemócrata Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que le garantiza contar con mas de los 80 votos necesarios, de los 157 legisladores, para asegurar su elección.
Ponchos, lluchus, o gorros de lana usados por los indígenas del altiplano boliviano, polleras de gala vestidas por mujeres indígenas, chalas e incluso flechas, se vieron en el hemiciclo del Congreso.
Luis Balada, un indígena del oriente boliviano, era el portador de un arco y la flecha que pese a su aspecto amenazante lo acompañó en su curul congresal.
Pero el legislador indicó que ese era un símbolo de autoridad. “Todos los pueblos indígenas de Tierra Brava llevamos flecha"", dijo el representante de esa población selvícola.
Otro indígena del occidente boliviano, Germán Choquehuana, ataviado con vestimentas incaicas, señaló: “Es la primera vez, que tomamos el Parlamento, estos han sido espacios indígenas, y desde acá vamos a legislar en favor de los aymaras, quechuas y tupiguaranís"".
En tanto, según versiones de prensa, Morales negociaba con partidos de la oposición la posibilidad de ser nombrado presidente del Congreso, ante su presumible derrota mañana.
En tanto, el Gobierno de Bolivia asegurará la paz y la tranquilidad durante los actos de transmisión del mando presidencial, la próxima semana, según dijo ayer el ministro de Gobierno, José Luis Lupo.
La garantía de seguridad fue expresada horas después de que las principales organizaciones indígenas levantaran sus amenazas de bloquear las carreteras que habían proferido en contra de la aprobación por el Congreso de una ley de reforma constitucional que excluyó la convocatoria de una Asamblea Constituyente.