Con consignas de "¡No al terrorismo!", miles de personas recordaron ayer desde diferentes lugares de la ciudad a las 33 personas que murieron tras cinco atentados suicidas el año pasado.
Justo al mediodía, miles de personas guardaron un minuto de silencio por los ataques del 16 de mayo en Casablanca contra lugares judíos y un restaurante español.
"Los terroristas se llevaron a mi padre. Me quebrantaron mis sueños, pero resistiré, a pesar de tener miedo a veces"", narró sollozando Rim Benadi, de 15 años.
El restaurante objeto de uno de los ataques reabrió ayer por primera vez desde los atentados.
Marruecos conmemoró el primer aniversario de los atentados que pusieron al descubierto el calado del extremismo islamista en un país que se vanagloriaba de ser un oasis de paz en medio de un mundo musulmán estremecido por el terrorismo.
La Asociación de víctimas de los atentados del 16 de mayo organizó un "cuscús popular" en el barrio del que procedían la mayoría de los terroristas inmolados en los atentados.
Una manifestación recorrió los lugares en los que se produjeron los atentados y se depositaron flores ante el monumento en el que figuran los nombres de las víctimas, inaugurado en abril por el rey Mohamed VI y el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.