Con el velatorio y sepelio del cadáver de Diego Armando Estacio, en su natal Machala, Ecuador quiere enterrar la pesadilla provocada por el terrorismo de ETA. Dos de sus hijos fallecieron el atentado del pasado 30 de diciembre en el aeropuerto madrileño de Barajas.
El cadáver de Estacio llegó la madrugada del domingo a la ciudad portuaria de Guayaquil, a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Española, acompañado de casi una treintena de familiares y una delegación gubernamental española de alto nivel.
El féretro fue velado ayer en Machala y será enterrado hoy en esa misma ciudad costera, según indicaron familiares de Diego Armando.
La secretaria española de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, que encabezó la delegación oficial, al llegar a Guayaquil reiteró que a su país le duele la muerte de Estacio y de Carlos Alonso Palate, las únicas víctimas mortales del atentado de ETA.
"No hay ninguna justificación para la violencia terrorista" que acabó con la vida de los dos ecuatorianos, trabajadores que intentaban obtener mejores condiciones de vida para sus humildes familias en Ecuador, remarcó Rumí.
El cadáver Estacio llegó a Ecuador el mismo día en que fue enterrado Carlos Alonso Palate, la otr víctima.