La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) declaró ayer estar "profundamente conmocionada" por la muerte en Irán de Zahra Kazemi, una periodista y fotógrafa canadiense de 54 años "detenida el 23 de junio por las fuerzas de seguridad cuando estaba haciendo fotografías".
"Responsabilizamos a las autoridades iraníes del fallecimiento de Zahra Kazemi", declaró RSF en un comunicado. "La detuvieron de forma arbitraria y no hicieron lo necesario para darle el tratamiento médico adecuado", añade Robert Menard, secretario general de la organización.
El ministerio de Cultura iraní anunció ayer que la periodista, al parecer detenida en Irán en junio pasado y luego hospitalizada, había fallecido de "un ataque cerebral".
Canadá pidió a las autoridades iraníes la repatriación del cuerpo de la periodista, informó ayer el Ministerio de Relaciones Exteriores.