Inmersos en plena crisis global, unos pocos afortunados presumen de disfrutar de algunos de los yates más lujosos del mundo. Año tras año la lucha por conseguir la embarcación más grande cada vez es más reñida.
Los yates más lujosos pertenecen a varias personalidades del mundo de la moda como son los diseñadores, Giorgio Armani, Roberto Cavalli, Valentino así como personas del sector empresarial como Andrei Melnichenko, Larry Ellison y el multimillonario ruso Roman Abramovich, propietario del club de fútbol inglés Chelsea.
Entre los yates destaca Octopus que pertenece al millonario y cofundador de Microsoft, Paul Allen. El barco costó 200 millones de dólares - sólo un 1% de su fortuna - y tiene una tripulación de 60 personas.
Tiene un submarino para diez personas y vehículo a control remoto para escudriñar el fondo del mar. El submarino puede dar alojamiento para dormir a ocho personas durante dos semanas bajo el agua.