El Consejo de Seguridad de la ONU castigó ayer a Corea del Norte por los últimos ensayos nucleares y las pruebas de misiles, al ampliar el embargo de armas y el bloqueo de activos que ya había en contra de ese país, además de autorizar la inspección de barcos y aviones sospechosos de transportar armamento.
El Consejo, máximo órgano de decisiones de Naciones Unidas, respondió así con voz única al aislado régimen comunista de Pyongyang, que cada vez recibe más críticas internacionales, incluidos sus aliados más cercanos como Rusia y China, y de otros miembros no permanentes como Vietnam o Libia.
El castigo a ese país asiático, que vive bajo una dictadura comunista y cada vez más aislado de la comunidad internacional, es una respuesta a los lanzamientos de misiles realizados el 5 de abril y el 25 de mayo, en que también realizó un ensayo nuclear, acciones con las que violó otra resolución (1.718) de octubre de 2006 que condenaba un ensayo nuclear y lo sancionaba.
La nueva resolución impone un embargo total a las exportaciones de armas de ese país asiático y amplía la prohibición de sus importaciones de armamento, además de permitir la inspección en alta mar de barcos, y de aviones sospechosos de transportar armas de destrucción masiva.
También pide a los Estados miembros que antes de 30 días amplíen la lista de activos, entidades e individuos del régimen norcoreano que deben someterse a las sanciones, además de que refuerza los mecanismos de inspección y la implementación del nuevo régimen de sanciones contra Pyongyang.
Todos los países expresaron que esta resolución debe inducir a Corea del Norte a regresar a las negociaciones a seis partes que involucran a (EE.UU., Japón, China, Rusia y las dos Corea) para lograr la desnuclearización de la península coreana y que llevan meses suspendidas.
“Norcorea debe volver inmediatamente y sin precondiciones a ese diálogo”, señaló el embajador de Rusia, Vitaly Churkin.