El Consejo Nacional de Transición de Libia (CNT) descartó ayer cualquier trato con Muamar el Gadafi después de que este fuera imputado por la Corte Penal Internacional (CPI), y reiteró su voluntad de echarlo del poder “por todos los medios, incluidos los militares”.
Una delegación del CNT encabezada por su primer ministro, Mahmud Jibril, fue recibida por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que le reiteró su soporte y prometió ayuda para que el Consejo pueda obtener los fondos libios que se encuentran congelados por el embargo al régimen.
“Sarkozy es un amigo del pueblo libio y está bien informado de la situación”, dijo a la prensa el ministro de la Información del CNT, Mahmud Shammam, quien indicó que su delegación había explicado la situación militar el Libia al jefe del Estado francés.
Shammam insistió en la voluntad de los rebeldes de “seguir luchando por todos los medios, incluidos los militares”, aunque matizó que no habían pedido ayuda específicamente a Francia en ese terreno.
Preguntado sobre la iniciativa de la Unión Africana (UA) para buscar una salida negociada con el hombre fuerte de Libia, Shammam replicó que “no es suficiente” porque no tiene en cuenta que “lo que espera el pueblo libio es la salida de Gadafi y de su familia”.
“Está descartado tratar con alguien acusado” por la CPI, de forma que “no hay margen para cualquier discusión, ni directa ni indirecta”, comentó.
“Los africanos tienen que entender que la era de los dictadores ha acabado”, sentenció antes de anunciar que el CNT va a enviar “una delegación de alto nivel” a la próxima reunión de la UA.
Al comentar un posible viaje del presidente francés a Libia, Shammam aseguró que Sarkozy será bienvenido en cualquier momento.