CUÁNTAS veces ha escuchado sobre la conservación entre fronteras, pero poco conoce sobre este término. Sin embargo, hay un libro llamado "Conservación Transfronteriza" que va por su edición número 14.
Es una verdadera obra de la literatura ecológica, ya que con solo empezar a observar las fotos y leer la introducción puede lograr trasladar al lector a áreas ricas en biodiversidad como América, Europa, África, Asía Pacífico y regiones en donde la belleza natural y el aire puro imperan.
Actualmente "Conservación Transfronteriza" está a la venta en Panamá, específicamente en el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales. El libro presenta la historia del concepto y la ampliación de la conservación transfronteriza y resume la información más reciente sobre el tema, así como las muchas ventajas de estás áreas.
Panamá América tuvo acceso al libro y pudo conocer que solo se destacan 28 regiones de esta modalidad de conservación, con la intención de tener una muestra representativa de cada continente y de los ecosistemas más importantes.
La nueva versión de conservación representa una gran oportunidad para construir puentes de colaboración entre gobiernos y sociedades. Este libro se centra en las áreas naturales protegidas que se encuentran a ambos lados de la división política entre dos o más países y destaca el esfuerzo que se lleva a cabo por unirlas.
Muchas de esas áreas son legendarias y sus nombres pertenecen a las raíces profundas de la historia de cada país. Actualmente hay 112 naciones que comparten una o varias áreas protegidas. En las áreas descritas se explican los esfuerzos realizados por los gobiernos, organizaciones, e individuos, lo que hace de estas páginas un invaluable canal de trasmisión de conocimientos y experiencias que, en muchos casos, representan modelos de conservación que están evolucionando a los constantes cambios de nuestro ambientes.
Este proyecto conservacionista data de 1988, cuando se identificaron 59 sitios en los que hay dos o más áreas naturales protegidas, incluyendo todas las categorías de protección de la Unión Mundial para la Naturaleza, adyacentes a ambos lados de una frontera internacional; para 1997 el número se había duplicado, con 136 complejos internacionales de áreas naturales protegidas convergentes, incluyendo 488 áreas individuales.
Mientras que en el 2001, el número de complejos se había elevado ya ha 169, con 666 áreas protegidas, 31 de las cuales involucraban a tres países y una, a cuatro.
El panorama ha cambiado ya que en el 2005, el resultado fue 188 complejos, lo que significa que hay 818 áreas naturales protegidas en 112 países.
Para Patricio Robles Gil, director de la Serie de Libro CEMEX sobre la Naturaleza, este último aumento se debe en parte a la inclusión de sitios pequeños que no fueron considerados en las versiones anteriores.
Sin embargo, el concepto de conservación transfronteriza data del año 1932, cuando se creó el Parque de Paz Internacional Waterton-Glacier.
Conservación que traspasa fronteras
La conservación transfronteriza se realiza cuando dos o más países unen esfuerzos, para desarrollar proyectos de protección ambiental en un área protegida por ambas naciones y en donde la naturaleza es única.