El partido conservador francés UMP trató de aplazar las diferencias internas surgidas tras la derrota de Nicolas Sarkozy en las pasadas presidenciales y mostrar una imagen de unidad con miras a las legislativas de junio próximo.
Con una reunión de sus principales dirigentes en París, la Unión para el Movimiento Popular (UMP) quiso dejar a un lado las querellas internas de los últimos días, sobre todo entre el secretario general del partido, Jean-François Copé, y el ex primer ministro, François Fillon.
Ambos son candidatos a tomar las riendas del principal partido conservador francés y así lo hicieron saber en los últimos días, pero han aparcado sus diferencias con vistas a las legislativas que se celebrarán el 10 y el 17 de junio próximos.
“El objeto de esta reunión es mostrar que avanzamos en la buena dirección”, dijo Copé.