Prevención
- Advertencia
- Tras el derrubio, salió a la luz que un científico que trabajaba para el Gobierno había advertido hace 15 años sobre la posibilidad de un alud catastrófico en la comunidad.
- Debate
- El reporte de 1999 del geomorfólogo Daniel Miller generó cuestionamientos sobre por qué se permitió la construcción de viviendas en la zona y si se tomaron las debidas precauciones. Las autoridades de Snohomish y de la comunidad de Oso dijeron que no estaban enterados del estudio.
Las cuadrillas de rescate se dejaban guiar por los perros y hurgaban entre los escombros con sus propias manos, en busca de víctimas del deslizamiento de tierra ocurrido en el estado de Washington, en Estados Unidos.
Los restos de otras 10 personas fueron encontrados en las últimas horas, y a pesar del decepcionante hallazgo, los rescatistas no perdían las esperanzas de encontrar a alguien con vida.
“No perdemos la esperanza de que hallaremos a alguien vivo en algún hueco”, dijo Travis Hots, jefe de bomberos del condado Snohomish.
El martes se hallaron dos muertos, y otros ocho fueron encontrados en medio de los escombros después de que colapsara la ladera de una montaña situada a unos 88 kilómetros (55 millas) al norte de Seattle.
Con eso, el saldo de muertos suma 24, aunque oficialmente las autoridades han mantenido el saldo en 16 hasta que se recuperen los demás restos.
Hay 176 personas desaparecidas, pero las autoridades sospechan que algunos nombres están repetidos. Han advertido que el número podría cambiar a medida que se restablezca la electricidad y las personas puedan llamar por teléfono y reportarse.
Cientos de rescatistas, usando excavadoras, se abrieron paso entre charcos de agua y fango, siguiendo a los perros que husmeaban entre escombros, piedras y trozos de metal retorcido para hallar a más personas.
“La herramienta más eficaz que hemos tenido han sido los perros, además de las palas y nuestras propias manos”, dijo Hots.