El presidente francés, Jacques Chirac, anunció ayer que la Constitución europea será sometida a referendo en su tradicional intervención televisada del 14 de julio, en la que aprovechó para poner en su sitio a su rival y ambicioso ministro de Economía, Nicolas Sarkozy.
En una larga alocución, Chirac expuso también la "Hoja de Ruta" de su Gobierno para los próximos tres años, desde el plan de "cohesión social" a la revisión de las 35 horas, pasando por los matrimonios homosexuales, la reforma judicial o el antisemitismo.
Pero fue el anuncio del sistema para ratificar el texto europeo, muy esperado y la afirmación de su autoridad al frente del Gobierno lo que acaparó el mayor interés.