La contaminación del aire puede haber sido la causa de la muerte de miles de franceses por la ola de calor que azotó a Europa en agosto, declaró ayer un funcionario de medio ambiente.
"Varios cientos o miles podrían haber sido afectados. Puede que entre mil y 3,000", dijo Jean Felix Bernard, presidente del Consejo Nacional del Aire, una entidad francesa vinculada al Ministerio de Medio Ambiente.
Este verano boreal Francia tuvo la ola de calor más fuerte en 60 años y se registraron unas 11,400 muertes por encima del promedio para la época en las primeras semanas de agosto. Los jubilados fueron los más afectados, muchos por casos de hipertermia y deshidratación al superar las temperaturas los 40 grados centígrados.
Un estudio reciente sugiere que la contaminación puede haber sido clave en las muertes, dado que las fuertes temperaturas y la ausencia de vientos dejaron una nube de smog sobre París.
Bernard indicó que basaba su estimación sobre las muertes relacionadas con la contaminación en un estudio de 2002 por INVS, un grupo de vigilancia de la salud dentro del ministro de Sanidad. El estudio mostró que la gente expuesta al aire contaminado por varios días presentaban un riesgo de muerte mucho más alto.
La Unión Europea ha reconocido asimismo que altos niveles de ozono son un problema de salud, en un estudio publicado antes de la ola de calor.
"Cerca de un millar de admisiones de hospital y más de 2,000 recién nacidos prematuramente al año pueden ser atribuidos a esta contaminación (por niveles altos de ozono) en los países de la UE", señalo la Agencia Europa de Medio Ambiente en un informe publicado en mayo.
Mientras el ozono en la capa alta de la atmósfera es vital para filtrar la luz ultravioleta -la luz solar reacciona ante ciertas formas de contaminación, especialmente las emisiones del escape de los coches - se pueden causar problemas respiratorios. Mientras las temperaturas subían en Francia este verano boreal, los franceses también sufrieron niveles récord de contaminación del aire.
"Es el primer año desde que este tipo de registro se efectuó en 1991 que hemos detectado tal nivel alto de ozono por un largo periodo", dijo Joelle Colosi, de la agencia del medio ambiente ADEME.
"Ha hecho mucho calor, con temperaturas que no cedían durante la noche y no hubo viento, que normalmente diluye la contaminación", agregó. En España, donde la cifra oficial de muertes por el calor fue de 101, un grupo de ecologistas quiere que el gobierno investigue cuantas víctimas de la ola de calor lo fueron por el ozono y por la contaminación del aire.