Cuatro días después del accidente de un avión egipcio frente a Charm el Cheij, donde murieron 148 personas, la búsqueda de las víctimas y de las cajas negras continuaba ayer mientras nuevos antecedentes se sumaban a la controversia sobre la seguridad técnica del aparato.
Francia, que desde ahora realiza lo esencial de las búsqueda bajo la supervisión de las autoridades egipcias, envió varios navíos, equipos de búsqueda y casi 500 militares a Charm el Cheij, una localidad turística del mar Rojo.
Las cuadrillas de rescate pudieran haber detectado una señal de la grabadora de datos de vuelo, "caja negra", de un avión egipcio que se estrelló en el Mar Rojo con 148 personas a bordo, indicó ayer un funcionario francés.
Los resultados serán "lentos y difíciles", advirtió sin embargo el portavoz del ministerio francés de Defensa, Jean-Franois Bureau. En la tragedia murieron 133 turistas franceses.
Paralelamente, Polonia entregó ayer nuevos elementos que vinieron a agregarse a aquellos proporcionados por Suiza en relación a graves "deficiencias" en las normas de seguridad de los aparatos de la compañía charter egipcia Flash Airlines, propietaria del avión accidentado.
Tanto los ejecutivos de la compañía como las autoridades egipcias habían rechazado formalmente las acusaciones en este sentido.
Según la Oficina Polaca de Aviación Civil, Flash Airlines tuvo suspendida su licencia en Polonia en 2002 antes de recuperarla nuevamente en 2003.
El diario polaco Rzeczpospolita señala que la compañía egipcia que efectuó un total de 63 vuelos en Polonia, "había sido objeto de quejas" por la calidad de sus servicios.
Por otra parte, la justicia italiana inició una investigación del aparato de Flash Airlines, cuyo último vuelo antes del accidente partió de Venecia, informó este martes la prensa italiana.
La policía fue encargada de ubicar toda la documentación relativa a las operaciones realizadas al Beoing 737 accidentado en el aeropuerto veneciano, precisó el Corriere della Sera.