Los primeros ministros británico e irlandés, Tony Blair y Bertie Ahern, respectivamente, continuaron ayer con los partidos norirlandeses las negociaciones de paz destinadas a restaurar la autonomía del Ulster.
El mayor obstáculo es, una vez más, el desarme del Ejército Republicano Irlandés (IRA), pues el Partido Democrático Unionista (DUP), quiere la disolución de la banda terrorista antes de compartir el Gobierno con su brazo político, el Sinn Fein.
Blair y Ahern se han reunido para superar los obstáculos que permitan restablecer la autonomía, suspendida en octubre de 2002.