Una delegación de ancianos del consejo tribal del Sur de Waziristán prosigue ayer, por tercer día, las negociaciones para conseguir la libertad de trece soldados y policías que supuestamente se encuentran en poder de cientos de presuntos miembros de Al Qaeda rodeados por el Ejército.
La comisión también ha planteado a los cercados, que se supone son entre 400 y 500, la mayoría extranjeros procedentes de Afganistán, la exigencia de los militares de que se rindan y ha asegurado que los ciudadanos pakistaníes que hay entre ellos no serán deportados a otros países.
El asedio en la zona tribal pakistaní del Sur de Waziristán se inició hace una semana cuando más de 5,000 soldados atacaron fortificaciones supuestamente ocupadas por miembros del grupo terrorista islámico Al Qaeda situadas en las inmediaciones de lac iudad de Wana, a pocos kilómetros de la frontera afgana.