Una ofensiva con helicópteros del ejército en el bastión occidental de las guerrillas maoístas mató a más de 200 rebeldes, dijo ayer un vocero del gobierno, lo que eleva la cifra de bajas a 560 en cuatro días de lucha en las montañas más altas del mundo.
En las operaciones de ayer, más de 200 maoístas murieron"", dijo Achhyut Wagle, vocero del primer ministro Sher Bahadur Deuba, quien se propone buscar esta semana la ayuda del presidente estadounidense, George W. Bush y el primer ministro británico, Tony Blair.
Las fuerzas de seguridad dicen haber matado a más de 360 guerrilleros en enfrentamientos desde el pasado jueves y admitieron haber tenido cuatro muertos: tres soldados y un policía. Los ataques aéreos del ejército comenzaron el domingo por la noche.
Las afirmaciones no pudieron ser verificadas con fuentes independientes, y los funcionarios del gobierno dejaron en claro ayer que no habían hecho un recuento de cadáveres. Ni los periodistas ni los pequeños grupos nepaleses defensores de los derechos humanos tienen acceso a la zona de batalla. Los rebeldes por lo general no comentan sobre sus choques con el ejército.
Es muy difícil precisar cifras de bajas"", dijo Wagle. Los cálculos del gobierno se basan principalmente en evidencias circunstanciales halladas por los soldados. Wagle dijo que puede que se encuentren restos humanos o charcos de sangre, o indicios de cuerpos ensangrentados que pudieron haber sido arrastrados.