- 19 de enero, el fiscal Alberto Nisman se presentaría ante el Congreso para ratificar sus denuncias contra el Gobierno.
Medida
- La muerte del fiscal argentino Alberto Nisman, que acusó a la presidenta Cristina Fernández de encubrir a los presuntos terroristas iraníes que atentaron contra la mutual judía AMIA en 1994, ha recibido más de 1 millón y medio de menciones en las redes sociales.
- Según un estudio de la empresa Sentisis para la Agencia EFE.
Revuelo en las redes
- Hubo varios focos de discusión
- Fiscal: 648,613 veces ha sido mencionado Nisman desde el 19 de enero.
- CFK/NISMAN: 23,323 son los comentarios que involucran a Cristina Fernández con el fiscal.
- Debate: 11,000 mensajes con la denominación asesinato figuraron en las redes.
- Demográficamente, América Latina generó el 89.13% de la conversación mundial y Argentina (70.07%) fue el centro de la actividad, con participación en Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza.
La difusión de las imágenes de la llegada al aeropuerto de Buenos Aires, del fiscal Alberto Nisman antes de fallecer, y quien interrumpió sus vacaciones por motivos desconocidos apenas dos días antes de poner su denuncia contra Cristina Fernández, aumentaron la polémica en torno a la extraña muerte.
En el video, procedente de las cámaras de seguridad del aeropuerto internacional de Ezeiza y difundido por el canal C5N, se ve a Nisman muy apresurado atravesando el control migratorio el pasado día 12, alrededor de las 8:30 hora local.
A continuación, se le ve en la zona de las cintas transportadoras y mientras espera su equipaje, mira de un lado a otro, revisa varias veces su teléfono móvil y hace llamadas.
Minutos después, un individuo de traje no identificado y cuyo rostro aparece difuminado en las imágenes se encuentra con él y se saludan.
Las cámaras de seguridad los registran charlando mientras sale el resto de las maletas del fiscal.
Los medios locales apuntan la posibilidad de que la persona que recogió a Nisman en Ezeiza sea un agente de los Servicios de Inteligencia argentinos.
Nisman regresó a Argentina el 12 de enero pasado, tras interrumpir, por motivos desconocidos, las vacaciones que pasaba en Europa junto a su hija de 12 años, quien se quedó sola en el aeropuerto madrileño de Barajas durante tres horas en espera de ser recogida por su madre.
Apenas dos días después de su regreso al país, Nisman presentó ante la justicia la denuncia en la que acusa a Fernández; al canciller, Héctor Timerman, y a varios dirigentes oficialistas de orquestar presuntamente un plan para encubrir a los terroristas iraníes supuestamente responsables del atentado contra la mutual judía AMIA en 1994.
En su primera comunicación oficial, tras conocerse la muerte del fiscal, la propia presidenta se preguntó “quién fue el que ordenó volver al país al fiscal Nisman el día 12 de enero, dejando incluso a su pequeña hija sola en el aeropuerto de Barajas, interrumpiendo vacaciones familiares y licencia en el trabajo que habían comenzado el 1 de enero y debían finalizar más allá del 20 de enero”.
El fiscal fue encontrado muerto en su apartamento, con un tiro en la sien, horas antes de comparecer ante el Congreso.
Las circunstancias de la muerte de Nisman aún no se han aclarado y las nuevas pruebas suman incertidumbre sobre la causa.
En un mensaje colgado en su blog, la presidenta sostuvo que está “convencida” de que la muerte de Nisman “no fue un suicidio” y que al fiscal “le plantaron pistas falsas” en el marco de una “operación contra el gobierno”.
Contradicciones
Las contradicciones y cabos sueltos alrededor de las circunstancias de la muerte del fiscal Nisman se multiplican en una investigación judicial que avanza con más sombras que certezas.
La fiscal que investiga, Viviana Fein, declaró que, según Sara Garfunkel, madre del fiscal, dijo que la puerta de servicio también era blindada y contaba con dos cerraduras, una que estaba cerrada con llave y abrió con su copia y otra que no estaba cerrada, pero tenía puestas por dentro las llaves, que fue la que abrió el cerrajero con ayuda de un alambre.
Aun así, los investigadores estudian si alguien pudo acceder a través de un tercer acceso que comunica la casa de Nisman con un estrecho pasillo en el que se encuentran los aires acondicionados.
Pese a las fuertes medidas de seguridad del edificio, las escaleras no cuentan con cámaras.
Además, el personal de guardia no revisó las pertenencias del colaborador de Nisman, Daniel Lagomarsino en su visita del sábado, cuando este le entregó la pistola que el fiscal le había pedido prestada y que le provocó la muerte.
Según Lagomarsino, Nisman le confió que el influyente exdirector de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia Antonio “Jaime” Stiuso le había prevenido contra su custodia.