El ejército de Burkina Faso anunció ayer que sus tropas avanzan hacia la capital para desarmar por la fuerza a la junta que estuvo detrás del golpe, mientras aumentan las tensiones por el estancamiento político.
Los jefes de las fuerzas militares dijeron que su objetivo es expulsar a los golpistas sin derramar sangre, pero se temía que el avance del ejército desencadene enfrentamientos.
Los soldados que tomaron el poder la semana pasada pertenecen a una unidad de la guardia presidencial que es leal al expresidente Blaise Compaore.