La fuga de combustible en un municipio mexicano del estado de Jalisco, que causó la evacuación de miles de personas, quedó controlada sin que el accidente haya ido a mayores, informaron fuentes oficiales.
La fuga se originó por una toma clandestina de combustible en un ducto de la compañía pública Petróleos Mexicanos (Pemex), en una zona rural del municipio de Tlajomulco, lo que desató la alerta por el peligro de que se desatara una explosión o un incendio.
Sin embargo, después de los trabajos realizados en la zona, el escape de combustible, que comenzó ayer en la madrugada, quedó controlado poco antes del mediodía gracias a los trabajos de equipos de bomberos y de Pemex, según informó el Gobierno de Jalisco.
Unas 4,500 personas tuvieron que ser desalojadas de sus hogares como medida de precaución, no solo ante la posibilidad de que hubiera un incendio, sino también por el peligro que suponía la inhalación de vapores.
“Aun cuando hay una situación de riesgo, no hay una situación de pánico”, declaró a los periodistas el alcalde de Tlajomulco, Ismael del Toro Castro, poco antes de que se confirmara que la fuga había quedado controlada.
El Gobierno de Jalisco informó en un comunicado que especialistas en contención de fugas de Pemex trabajaron en el lugar para sofocar el escape de combustible y reparar el ducto dañado.