La transformación en mujer mediante la cirugía en clínicas especializadas de Tailandia, popular destino del extranjero que quiere cambiar de sexo de forma más rápida y barata que en su país, será mucho menos sencilla ahora.
Aunque la factura derivada del complejo proceso de intervenciones quirúrgicas y cuidados continuará siendo hasta cuatro veces menor que la que supone hacerse esos cambios físicos en Europa, la fase de evaluación psíquica del paciente durará más tiempo y tendrán que cumplirse unos requisitos que no eran imprescindibles.
"No se trata de cambiar los criterios internacionales que se exigían hasta ahora, sino que vamos a garantizar que se cumplan incorporándolos a una ley", explicó el doctor Ittaporn Kanatcharong, vicesecretario general del Consejo de Médicos de Tailandia.
La nueva normativa, aprobada por el Parlamento, obligará a la persona que pretenda cambiar de sexo, e indistintamente de cual sea su nacionalidad, a aportar el dictamen positivo de dos psiquiatras, uno del país de origen y otro tailandés, a demostrar que vive como una mujer. Hasta ahora, en Tailandia, un proceso completo de cambio de sexo ha durado una media de dos años o menos.