El clima de convulsión social que caracteriza a Bolivia hace casi dos semanas tendió ayer a agravarse tras un atentado con bomba casera en una región productora de coca que dejó un saldo de cinco policías heridos.
El gobierno intenta persuadir al movimiento campesino de iniciar el diálogo sobre su oposición a la venta de gas a mercados de ultramar sin una consulta popular previa y sobre el reclamo de un petitorio de 72 puntos que data de 2000, que según las autoridades fue ejecutado en un 50%.
Cinco policías de la fuerza antidroga resultaron heridos al detonar un artefacto explosivo casero en la región productora de coca del Chapare, centro de Bolivia, informó a la AFP este sábado el viceministro de Interior, José Luis Harb.
Mientras ocho turistas extranjeros impedidos de continuar viaje durante seis días en una población andina a causa del corte de ruta de los indígenas bolivianos fueron rescatados por una operación policial.
Una depresión se convierte en tormenta cuando sus vientos máximos sostenidos llegan a los 63 kilómetros por hora.
A las 21.00 GMT de ayer, "Kate" se movía a 22 kilómetros por hora en dirección noroeste, un movimiento que se estima continuará en las horas siguientes.