Ha sido uno de los avances científicos más comentados en congresos biomédicos.
El primer corazón de laboratorio se presentó al público en enero del 2008 como un avance experimental de lo que todavía tardará años en ser una realidad para pacientes con órganos adaptados a cada uno de ellos.
Construido a partir del corazón de una rata muerta, los investigadores quitaron todas las células de ese órgano y le inyectaron células cardiacas de otros roedores. A los pocos días, el corazón bioartificial comenzó a latir.
La técnica funcionó también en cerdos. La revista 'Nature Medicine' publicó este hallazgo, igual que otras publicaciones científicas con otros logros que se recordarán en las próximas décadas, como la técnica de reprogramación por la que una célula adulta se convierte en otra similar a la embrionaria.