El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, confirmó hoy que acudirá a la ceremonia de investidura de su "hermano Evo" Morales, gobernante de Bolivia, quien el próximo 22 de enero asumirá su segundo mandato.
"Obviamente, estaremos ahí para acompañar a ese hermano tan querido como es el presidente de Bolivia, el primer indígena presidente en la historia de América", aseguró Correa en su habitual programa de radio y televisión de los sábados.
Correa dijo que Morales, al que calificó de "hermano y amigo", llegó a su segundo periodo consecutivo en el poder de Bolivia, "después de esa aplastante victoria" electoral conseguida el pasado 6 de diciembre, cuando captó más del 64 por ciento de la votación.
No obstante, el mandatario ecuatoriano recordó que antes de esa victoria, a Morales, los opositores, "le hicieron lo mismo que aquí", cuando le acusaban de ser el Gobierno más impopular de la historia boliviana.
"Se acuerdan que hace más de un año tuvimos que hacer una reunión de urgencia, en Chile, de la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas), a pedido de Ecuador, para intervenir, porque Bolivia se desangraba, habían intentos separatistas, habían asesinado como a trece campesinos", preguntó Correa.
"Gracias a Dios no hemos llegado a esos niveles en Ecuador", dijo Correa y recordó que en Bolivia se advertía de "que todo el mundo estaba contra Evo, que era el Gobierno más impopular, que había que botarlo al indio; todo eso se decía (...) Vienen las elecciones y ¡qué paliza da Evo Morales!" a los opositores.
"¡Qué desconsiderado Evo, no debías ganarles por tanto", bromeó de forma sarcástica Correa, que felicitó a Morales por su nuevo mandato.
No obstante, Correa aprovechó el asunto para insistir en sus críticas a ciertos dirigentes indígenas ecuatorianos que han cuestionado su gestión.
"Es tragicómico: Evo nos quiere muchísimo, tenemos un gran contacto con el Gobierno boliviano, con sus organizaciones sociales, con sus organizaciones indígenas pero, aquí (en Ecuador), ciertos indígenas no nos quieren mucho", admitió Correa.
"El problema es político (...) Nuestra agenda (de Gobierno) es la agenda indígena; estamos cumpliendo, satisfaciendo las reivindicaciones históricas del movimiento indígena", pero hay dirigentes "que se quedan sin plataforma" y por eso atacan al Gobierno, agregó Correa.
La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), la organización social más importante del país, ha amenazado con protestas nacionales contra el Gobierno de Correa, por considerar lesivas para el país y para el colectivo, algunas enmiendas legales sobre Minería y Recursos Hídricos.
No obstante, pese a la amenaza, varios medios de comunicación han informado que la Conaie no ha podido aún concretar las protestas, debido a supuestas divergencias en las bases de ese movimiento, porque otros dirigentes sostienen la posibilidad de fortalecer un proceso de diálogo con el Gobierno de Correa.