El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, aseguró ayer que "explora la posibilidad de cortar" el diálogo entre la Comunidad Andina (CAN) y la Unión Europea, en respuesta a la directiva europea de retorno de inmigrantes irregulares, que calificó de "incivilizada".
Correa aseguró que no tiene sentido negociar un Acuerdo de Asociación, que involucra aspectos de diálogo político, cooperación y comercio, cuando la UE "criminaliza" a los emigrantes. Tres millones de inmigrantes provenientes de la Comunidad Andina de Naciones se verán afectados.