El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, pidió hoy a sus compatriotas acudir a la sede de la Constituyente, en la localidad costera de Montecristi, para defender esa Asamblea ante una eventual reacción de los opositores.
Correa, un economista de izquierda, solicitó a los militantes de su movimiento político, Alianza País, y a "todos los ecuatorianos" ir a Montecristi a "defender nuestra Asamblea" el próximo 27 de diciembre, cuando se prevé que acudan opositores al Gobierno.
El mandatario, en su habitual cadena radial sabatina, respondió así al alcalde de Guayaquil, el conservador Jaime Nebot, que ha advertido con una reacción social si el Gobierno interfiere con la gestión que realizan fundaciones privadas, encargadas de administrar varios sectores municipales.
Según Correa, Nebot pretende obligar a personas a acudir a la Asamblea para protestar contra el Gobierno y la Constituyente, aprovechando una reunión de alcaldes de todo el país el 26 de diciembre en la ciudad de Manta, próxima a Montecristi.
El mandatario insistió en que responderá a esas movilizaciones con el apoyo de la población.
Asimismo, recriminó a varios empresarios guayaquileños que han amenazado con paralizaciones para oponerse a la gestión del Gobierno y dijo que, si ello ocurre, autorizará a los trabajadores para que se hagan cargo de las empresas que paren su producción,
Si "nos hacen paro empresarial, autorizamos a los jóvenes, a los obreros, a que operen esas empresas", recalcó el jefe del Estado, tras insistir en que la reacción de los opositores se debe a que su Gobierno ha emprendido reformas que afectan los intereses de los grupos poderosos.
"No nos vamos a someter a las mafias de siempre", agregó Correa, tras señalar que la "revolución ciudadana" que impulsa, "es irreversible" mientras cuente con el gran apoyo popular que goza su gestión.
"Hemos tenido tanto éxito porque la población ha reconocido en mí y en el equipo de Gobierno a gente sincera, sencilla, gente como ellos", remarcó Correa.