El presidente de Ecuador, Rafael Correa, pidió disculpas públicas al ex subsecretario de Gobierno, Ignacio Chauvín, imputado en un supuesto caso de narcotráfico, por haberlo acusado de no dar la cara antes de que se entregara a las autoridades.
En su informe semanal de labores, Correa dijo que reaccionó mal porque le "molestó mucho" que Chauvín hubiese huido, aunque acabó entregándose esta semana a las autoridades para que se esclarezca la situación, en lo que el mandatario calificó como un "acto de valentía".
"Reaccioné preocupado en el prestigio del Gobierno más que en si José Ignacio Chauvín era inocente o culpable (...). Cometí un error", dijo.
El jefe de Estado también se refirió a las denuncias de la esposa de Chauvín, Catalina Campo, de que el pasado 29 de enero, cuando las autoridades buscaban al ex funcionario, allanaron su domicilio y el de su hermana pidiendo que se echaran al suelo los tres menores de edad que allí se encontraban.
Por ello, pidió al ministerio de Gobierno que se investigue la situación.