Los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Colombia, Juan Manuel Santos, abogaron por una transformación de la frontera de 500 kilómetros entre ambos países mediante una integración mayor entre las poblaciones a los dos lados.
Los mandatarios presidieron en la localidad ecuatoriana de Tulcán, contigua a la colombiana de Ipiales, la primera reunión de los gabinetes de los dos países, centrada en el desarrollo de la zona fronteriza. "Estamos interesados en convertir nuestras fronteras, no en focos de problemas, no en fuentes de pobreza o de atraso sino en todo lo contrario, en fuentes de progreso, de desarrollo en proyectos binacionales", dijo Santos en la inauguración del encuentro.