La fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) pidió la apertura de una investigación formal por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos en Costa de Marfil tras las elecciones de noviembre. Al menos 3,000 personas murieron, otras 32 están desaparecidas y 500 más fueron detenidas de forma arbitraria en diversos hechos de violencia electoral.